Comunidad: Castilla y León |
Provincia: León
Municipio: Valdepiélago |
Localidad: Nocedo de Curueño
Código: LE-CAS-043
Monumentos militares: Castillos y fortalezas medievales con funciones militares y residenciales.
Apenas quedan unas pocas ruinas de este castillo, que guardaba el paso hacia el puerto de Vegarada (todavía se aprecian restos de la antigua calzada romana), y donde algunas fuentes sitúan como el lugar donde la mujer de Alfonso III el Magno, Jimena la Navarra, y sus hijos urdieron la conjura para destronar al monarca y repartir la corona entre sus tres hijos.
El Castillo de Montuerto se yergue sobre un escarpe a orillas del Curueño, dominando la antigua calzada romana que comunicaba con Asturias a través del Puerto de Vegarada, en las proximidades de las localidades de Montuerto y Nocedo de Curueño, en el término municipal de Valdepiélago, en la comarca de Los Argüellos de la provincia en León. Se lo identifica con el llamado Castillo de Arbolio, según consta en la documentación leonesa.
El castillo guardaba el paso hacia el puerto de Vegarada y todavía se aprecian restos de la antigua calzada romana.
Algunas fuentes citan este castillo como el lugar en el que la mujer de Alfonso III el Magno, Jimena la Navarra, y sus hijos urdieron la conjura para destronar al monarca y repartir la corona entre sus tres hijos. Otras fuentes citan esta conjura en Gobiendes (Asturias).
Alfonso IX cedió en dote el castillo a Doña Berenguela. También perteneció al comunero leonés Don Ramiro Núñez de Guzmán, señor de Toral de los Guzmanes y Aviados en tiempos de Carlos I.
El castillo ocupaba por completo el monte sobre el que se asienta, aunque hoy día sólo quedan las ruinas de algunos gruesos muros en la cumbre del cerro. Más abajo, por el lado sur, hay también restos de construcciones que cubren unos 20 x 5 metros, correspondientes a una antigua iglesia de estilo gótico (se conservan los arranques de las arquerías), cuyo recinto fue empleado en época contemporánea como cementerio. Por debajo de la iglesia se encuentran cuatro inmensos contrafuertes que debieron sostener un recinto.
A los pies del castillo pasa el río Curueño y en frente el arroyo de Valdecesar, que forma la famosa cascada de Noceda que baja desde Valdorría, lugar donde quedan los restos del cenobio de San Froilán.
Se encuentra en estado de ruina, prácticamente desaparecido.
Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).
MonumentalNet agradece la colaboración de Luis Ángel Martines Cancelo, Eduardo Argote Fraile, Luis Ángel Martínez Cancelo