Castillo de Belmez

Imagen de Castillo de Belmez
Castillo del Junquillo

Comunidad: Andalucía | Provincia: Córdoba
Municipio: Belmez | Localidad: Belmez
Dirección: Calle Rafael Canalejo Cantero
Código: CO-CAS-008
Monumentos militares: Castillos y fortalezas medievales con funciones militares y residenciales.

Fortaleza medieval de origen calatravo con una torre del homenaje pentagonal, aljibe y restos de murallas, situada en un enclave estratégico en el Alto Guadiato.

Situación

El Castillo de Belmez, visible desde cualquier ángulo, se alza majestuoso sobre la cima de una elevada roca desde la que domina, a sus pies, la localidad de Belmez, provincia de Córdoba. Desde el guardián del Alto Guadiato se divisan también los municipios vecinos de Peñarroya-Pueblonuevo, Espiel y Fuente Obejuna.

Belmez se encuentra a 70 kilómetros de Córdoba, en el noreste de la provincia, y se puede llegar a través de la carretera Nacional 432, que une Córdoba y Badajoz. El castillo se encuentra al noreste de la localidad, siendo la calle Rafael Canalejo Cantero, anteriormente llamada calle Empinada, el camino más directo para llegar a él. Desde esta calle parten unas escaleras que llegan hasta las mismas puertas de la fortaleza.

Historia

Los restos más antiguos de Belmez que se conocen hasta el momento pertenecen al Neolítico final, proceden del yacimiento de Sierra Palacios, y se trata de varios fragmentos de cerámica decorados a base de una capa de pigmento rojo (almagra) que recubre toda la superficie. La etapa mejor y más representada en Belmez es la que sigue al Neolítico, el Calcolítico, de la que se cuentan, además de poblados, sepulturas de varios tipos y fases. De época romana se tiene constancia mediante inhumaciones con lápida funeraria, minas de cobre, minas de hierro, etc. Y al sur de la aldea de El Hoyo hay un hábitat que confirma también la presencia visigoda.

Pero las primeras noticias de Belmez aparecen con la invasión musulmana y sus distintas etapas históricas, el emirato, el califato y los posteriores reinos taifas. En el año 1235 Belmez fue conquistada a los musulmanes por Fernando III el Santo.

Se tienen noticias de su castillo desde el año 1245, aunque la torre principal y la muralla son posteriores, del siglo XV. Perteneció a la Orden militar de Calatrava después de pasar por el Concejo de Córdoba.

En el siglo XV Córdoba fue un punto importante en la culminación de la Reconquista. El castillo de Belmez se convirtió en una importante zona de control, pues en la guerra de Granada se pidió ayuda a ciertas ciudades castellanas para poder hacer frente al contingente nazarí.

Uno de los episodios más relevantes de su historia tuvo lugar entre los años 1810 y 1812. Durante la Guerra de la Independencia las tropas francesas se adueñaron del castillo, ocupándolo durante largo tiempo. Tan importante fue para los invasores franceses esta plaza que repararon incluso parte del recinto. La dominación francesa dejó una huella tan profunda en Belmez que sus habitantes prefirieron deshacerse de ese bastión que tan atractivo resultaba para sus enemigos, e intentaron destruirlo.

En el siglo XIX, la cantera que se encuentra a sus pies estuvo a punto de arruinar la estructura de la fortaleza. A lo largo de su historia, el castillo ha sufrido numerosos daños y periodos de abandono, con escasos intentos de restauración hasta el siglo XX. En el año 1961, el arquitecto Félix Hernández Jiménez restauró parte del castillo, y en 2001 la Junta de Andalucía invirtió 279.080 euros en la consolidación de sus restos.

Descripción

El castillo de Belmez, al igual que otros que poblaron el norte de la provincia de Córdoba, custodiaba el camino viejo de Los Pedroches.

A la fortaleza se llega por una empinada y zigzagueante escalera que parte desde la calle Rafael Canalejo Cantero. A lo largo de su recorrido se han dispuesto algunos descansillos que permiten recuperar el aliento, y desde los que puede verse la cantera que, en el siglo XIX, a punto estuvo de arruinar este enclave.

El acceso al recinto se realiza a través de una puerta acotada, situada en uno de los cubos. Al lado de ella había una torre albarrana, típico sistema defensivo árabe.

De forma alargada, su planta se adapta al terreno sobre el que se asienta, una enorme roca infranqueable por el lado noroeste por un profundo acantilado. Seis torres semicilíndricas dispuestas a lo largo de una muralla con tramos de distintos grosores rodean el recinto interior, en cuyo patio de armas, hoy cubierto de vegetación, perdura un aljibe conocido popularmente como la pisada del caballo, y que, dadas las características del terreno, siempre contiene agua.

La torre del homenaje, de planta pentagonal y once metros de altura, está dividida en dos plantas rematadas en bóvedas de ladrillo. Su interior revela hoy día las desafortunadas y antiestéticas labores de reconstrucción que, sin tener en cuenta el pasado, se realizaron en el año 2001. Estuvo rematada por matacanes y almenas, elementos claramente defensivos que han desaparecido con el paso del tiempo. De entre sus escasos vanos destaca una ventana con arco de medio punto. Desde sus balcones pueden verse Sierra Palacios, el pantano de Sierra Boyera y un lago artificial originado de una explotación minera. Desde la parte más alta de la torre se divisan también las localidades próximas, algunos pozos mineros y las vías férreas que antaño fueron de pasajeros entre Córdoba y Almorchón y que hoy sólo se usan para el transporte de mercancías.

En la construcción de esta fortificación se empleó la piedra, aplicando las dos principales técnicas constructivas, la mampostería, o piedra escasamente labrada para la zona de los muros, y la sillería, para las esquinas de las torres, donde se cuida más el trabajo de la piedra.

Estado de conservación

A lo largo de su historia, el castillo de Belmez ha pasado por momentos de auténtico olvido, aunque no han logrado destruir del todo su robusta figura. Actualmente se está elaborando, en colaboración con la Delegación de Medio Ambiente, un proyecto para la mejora de los alrededores de la fortaleza.

Protección

Inscrito como Bien de Interés Cultural (BIC) bajo la tipología de Monumento, publicado en el BOE el 29/06/1985, número 155.

Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).

Libros y publicaciones

  • Los castillos de Córdoba, Valverde Candil, Mercedes... Et Al., 1985, Pg. 180.
  • Varia: tres monumentos de Córdoba, Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 1958, Pgs. 321-329.
  • El castillo de Névalo, Luque Ruiz, Enrique, Real Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, 1973, Pgs. 165-168.

Fuentes y webs de interés

Monumentos próximos


MonumentalNet agradece la colaboración de Jesús Ortiz Paños, José Antonio Herrojo Silvero, Vicente Ramírez Bullón, Ángel García Cuevas